jueves

FACTORES DE CRECIMIENTO APLICADOS A LA MEDICINA ESTETICA


Los factores de crecimiento (FC) son pequeños fragmentos proteicos biológicamente activos que pertenecen al grupo de las citoquinas. Aunque los FC son producidos y segregados por todas las células del organismo como respuesta a un estímulo específico y donde se encuentran en mayor proporción es en las plaquetas, en los macrófagos y entre las proteínas plasmáticas.

Hasta el momento conocemos la existencia de diversos factores de crecimiento. Así, los factores de crecimiento regulan la remodelación de la piel y, por tanto, juegan un papel de gran importancia en el aspecto de la misma.

Los factores de crecimiento (FCE) venían siendo obtenidos por bioingeniería genética y utilizados en la cicatrización de quemaduras, aplicaciones post-peeling o incorporados a los cosméticos. Más tarde, su aplicación en odontología y en la cirugía de los implantes hizo desarrollar un método de obtención a partir de la propia sangre del paciente. Se realiza una extracción sanguínea al paciente y se centrífuga la sangre.

NUESTRA EXPERIENCIA CON EL PLASMA RICO EN PLAQUETAS

Desde hace unos años venimos utilizando los factores de crecimiento obtenidos por el método de plasma rico en plaquetas (PRP) y aplicados mediante mesoterapia (arrugas, elastosis, discromías), en inyección subdérmica (surcos pronunciados, depresiones cicatriciales, fibrosis), mezclado con grasa (como injerto) o en forma de coágulo plaquetario (en cicatrices para acelerar el proceso de cicatrización).
Ilustración de la separación del plasma

Cuando nos enfrentamos con una piel envejecida (eliminamos) la capa córnea para su renovación, la hidratamos y nutrimos. A continuación, provocamos la regeneración celular con factores de crecimiento (PRP), esperamos, estimulamos (mesoterapia, IPL). Finalmente, veremos los frutos de nuestro trabajo en una piel hidratada, brillante y más joven.

Su aplicación con la técnica de mesoterapia también ha demostrado ser de muy beneficiosa. La mesoterapia ocupa un lugar destacado en el arsenal de las terapias preventivas del envejecimiento facial. Es una técnica de administración local de medicamentos (seguros y en dosis mínimas) que consiste en la aplicación de múltiples microinyecciones en la dermis lo cual nos permite salvar la barrera córnea cutánea.

Puesto que una de las más importantes manifestaciones del envejecimiento cutáneo es la aparición de las arrugas, la aplicación mediante mesoterapia de factores de crecimiento solos o combinados con otros fármacos nos permitirá aportar principios activos que activan la regeneración celular de la piel estimula la producción de glicosaminoglicanos, fibras colágenas y elásticas necesarias para sustituir las estructuras alteradas.

En resumen, podemos decir que los factores de crecimiento FCE regulan la remodelación de la epidermis y de la dermis y tienen una profunda influencia sobre la apariencia y textura de la piel. Se ha comprobado que la aplicación tópica, o la inyección subcutánea de FCE produce fuertes cambios sobre la piel envejecida: restaura la vitalidad cutánea, aumenta su grosor, recupera la consistencia elástica, mejora la afluencia vascular, estimulando las secreciones e incrementando la tersura y apariencia de la piel. 

Dra. Silvina A. Schott